Dallas Wiens perdió prácticamente la totalidad de su
cara por quemaduras cuando se acercó demasiado a una línea de alta tensión
en el año 2008. Se sometió al primer trasplante facial completo en Estados
Unidos en 2011 y ahora su caso está enseñando
a los médicos acerca de los cambios que pueden ocurrir como resultado de este procedimiento.
Los investigadores estudiaron a Wiens y
a otros dos pacientes y descubrieron que
los vasos sanguíneos se reorganizan ellos mismos en los receptores de
trasplantes de cara. Presentaron sus descubrimientos a la Sociedad
Norteamericana de Radiología en su reunión anual.
"La forma en que los vasos
sanguíneos interactuaron en los tres pacientes fue muy similar, por lo que en
realidad esperamos estos hallazgos después de los trasplantes de cara que nunca
habíamos visto, porque la cirugía es completamente nueva", dijo el coautor
del estudio, el Dr. Frank J. Rybicki del Brigham and Women's Hospital en Boston
en una entrevista con RSNA.
Los tres pacientes mantienen un
excelente flujo de sangre, el cual es "el elemento clave en la viabilidad
de los tejidos faciales y la restauración de la forma y el funcionamiento en
aquellos individuos que, de lo contrario, no tendrían cara", dijo Rybicki
en un comunicado.
Los investigadores descubrieron que los nuevos vasos sanguíneos en estos pacientes se
extienden hacia las orejas e incluso más allá por detrás de la cabeza.
Además, las grandes arterias y venas se extienden hacia la mandíbula.
Los médicos utilizaron una tecnología
llamada angiografía por tomografía computarizada para examinar de cerca los
vasos sanguíneos en las caras de los receptores de trasplante. Esta técnica se
utiliza antes de una cirugía para trazar los vasos, y para seguir a los vasos y
su flujo de sangre a la cara para asegurarse que está sana, dijo Rybicki.
Esta información podría mejorar la
planificación de cirugías futuras en los pacientes de trasplante de cara y la
evaluación de las potenciales complicaciones en ellas. El mayor conocimiento
acerca de los vasos sanguíneos en estos pacientes podría permitir a los
cirujanos disminuir el tiempo necesario para la operación y reducir las
complicaciones asociadas a este procedimiento, dijo Rybicki.
El procedimiento que le dio a Wiens una
nueva cara duró 15 horas.
El miércoles también participó en una
conferencia de prensa en RSNA y expresó su gratitud por la cirugía. Desde su
perspectiva y la de su familia, su evolución va más allá de lo que podrían
haber esperado, dijo.
"Toda mi historia es un
milagro", dijo.