Una planta común en la medicina
tradicional china es muy nociva para la salud, según un grupo de
investigadores internacionales. Los estudios
concluyeron que el ácido aristolóquico, presente en las plantas del género Aristolochia, daña el ADN y provoca cáncer
renal y hepático.
Estudios previos habían demostrado que dicha sustancia era cancerígena, pero dos investigaciones publicados en el Journal Science Translational Medicine afirman que este compuesto causa más mutaciones genéticas y tumores que el tabaco o la radiación solar. “Esto lo convierte en el mayor agente genotóxico descubierto hasta la fecha”, explica de la agencia SINC el investigador Bin Teah Teh.
La planta, empleada en remedios herbales chinos para tratar la artritis, la gota y ciertos procesos inflamatorios, ha sido vinculado por primera vez al cáncer de hepático a través de una tecnología de identificación de la firma genética.
Las primeras evidencias de la toxicidad del ácido aristolóquico aparecieron en los noventa. A pesar de la prohibición de importar de esta planta en países como USA o Taiwan, los casos de enfermedades renales y cáncer en tracto urinario han aumentado hasta suponer que se puede convertir en una auténtica amenaza a nivel global.
